lunes, 11 de abril de 2016

¿Cómo explicarlo?

¿Cómo explicar?
¿Cómo?
Si la vida al final se resume en instantes.
Esos instantes en que dejas de ser tú para ser nosotros.
Y se reduce a mirar unos ojos que piden a voces que no desaparezcas, que no te vayas nunca...nunca.
A caminar acompasados, deprisa o despacio, pero juntos. Siempre juntos.
A ese suspiro siempre ahogado en el que dejas todos los miedos, ahí, apretados entre el pecho y la espalda, impidiendo que salgan y se hagan realidad y ni siquiera los respiras por si acaso  reconociéndolos pasen, y no. Eso no.

Solo quiero una vida llena de instantes.
Instantes en tus ojos
Instantes en tus labios
Instantes en tu piel
Instantes en tu alma
Y que el instante sea para siempre.
Que cada día y cada noche y cada hora y cada minuto y cada segundo me recuerde a ti y el olor de tu piel sea un recuerdo indeleble en los momentos que no te tengo.

¿Y esto cómo se explica?
Si nace de las entrañas.
De lo más profundo del alma.
Del corazón.
Y no se puede contener.
No se puede contener.
Amor mio
eso es vida.
Y no lo puedo explicar.

Sara Gómez  Mendiguchia

#amandoadeshoras
#diezsegundos