sábado, 7 de mayo de 2016

Ahí estabas

Sin buscarte
Y ahí estabas
Ayer fue que todo comenzó y ya parece una vida entera. Quizá es que te soñé demasiado, sin saber que los sueños se hacen de carne y hueso, tangibles y pensé que no, que los sueños solo son la imaginación volando en dirección contraria esperando, cual camicace, estrellarse, estamparse con la realidad, de frente y matándose en el acto.

Pero aquí estás.
Y no es un sueño.
Un milagro se fraguaba para mi.
Y tengo tatuado en el alma cada gesto, cada mirada, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa y cada lágrima.
Y cada letra.

Y me veo gastando minutos a tu lado y desgastándonos la vida el uno al lado del otro. Que el invierno eterno en el que vivía se termino ayer y dejaron las frías noches de invierno  paso a las cálidas noches a tu lado.
A tu lado.

Y busco tu aroma en el mar infinito cuando no estás
Y busco el tacto de tu piel cada día.
Y cada día te encuentro.
Cada día.
Siempre.
Tanto.

Sara Gomez Mendiguchia