sábado, 7 de mayo de 2016

Arde la memoria

Arde la memoria
Arde el alma con sólo un suspiro de tu boca.
Si la piel hablase, hablaría de ti  hasta que la muerte la encontrase.
Hablaría de como se pierde el sentido en caricias suaves e impetuosas.
Le diría al mundo que lo único que ansia es el roce de tu piel y tu boca.
Que los besos no son besos si no son los tuyos.
Que se estremece al compás de suspiros y se pierde en los acordes de dos cuerpos sumidos en agitados compases.
Que el sudor de tus poros son el perfume que quiere llevarse para siempre.
Que el abismo al que quiere acercarse es el abismo en el que nos dejamos caer para acabar ingrávidos entre la nada y el todo.
El éxtasis en el que quedarse a vivir.

Si hablese...
Y si solo se le concediese expresarlo en una palabra sería tu nombre lo que diría.
Tu nombre.

Sara Gómez Mendiguchía