sábado, 7 de mayo de 2016

Cuando el silencio habla

Silencios
Silencio cuando pensamos por encima de nuestras posibilidades.
O quizás no, quizás los que pensamos son los mismos miedos e incertidumbres que no nos atrevemos siquiera a expresar en alto. Por si acaso. Por si acaso los miedos nos invaden y nos atropellan y acaban por podernos. Como si diciéndolo en alto les diésemos el permiso para hacerse realidad, para ser partícipes en este sueño y convertirlo en nada.
Pero no, no pueden, aunque los gritemos al viento y a las estrellas, no pueden con nosotros, porque puede más el sentir de un corazón que palpita al lado de otro, porque pueden más las ilusiones, los sueños, porque puede más la realidad en la que vivimos, aunque a veces tengamos que pellizcarnos para sentir que es real. Que existimos. Que somos. Que estamos. Que estaremos. Que perderemos el sentido del tiempo y del lugar,  pero nos perderemos juntos.

Y no habrá miedos, ni incertidumbres, ni despedidas, no.
Porque somos sueño hecho realidad.
Y el silencio solo es para leernos los ojos y el cuerpo el uno al otro.

Y el silencio solo lo escuchamos nosotros. Solo.

Sara Gómez  Mendiguchia