sábado, 7 de mayo de 2016

Tus pasos

Y vi unos pies desnudos dejando huella en la arena de una playa sin final.
Y vi como volvían pisando la hendidura  que dejaron tan sólo unos instantes antes.

A veces caminamos sin rumbo.
Caminamos porque hay que caminar, en alguna dirección, sin saber si es  acertada o no. Pero caminamos.
Otras volvemos sobre nuestros pasos, buscando quizá, donde se perdieron, en que punto dejamos que el mar borrase nuestras huellas. Por qué no las encontramos, si hace tan sólo unos minutos que posamos nuestros pies sobre el suelo y ahora parecen tan lejanos, casi como si fuesen una vida entera...
Y un buen día, mientras caminas y tus pies cansados  acusan el cansancio de una vida de caminos empedrados, cuando crees que ya no le importa a nadie los pasos que elijas. Cuando ya la piel no resiste más asfaltos, ni desiertos sin oasis...cuando unos pies desesperados ya no esperan nada.
Entonces, solo entonces, llega alguién y cura las heridas que dejaron los caminos, acaricia una piel quebrada, la mima y la besa...
Y ya nunca nadie te dirá que no mereces la tierra que pisas y ya nunca caminarán solos...nunca.

Tus pasos son mis pasos
Y viceversa.

Sara Gómez Mendiguchia