sábado, 28 de diciembre de 2013

PESADILLA






Desperté entre pesadillas.
No las consigo recordar.
Pero me han dejado un nudo en el estomago,
una inquietud, difícil de describir.

La mañana se presenta fría,
heladora,
con ese frío que amenaza nieve.
No hay nada distinto a otras mañanas.
Café caliente que tomo despacio
pensando en nada y en todo a la vez.
Intentando recordar la pesadilla
en la que me desperté.
Nada.
Lo dejo pasar.
Aunque la angustia permanece en mi,
sin saber por qué.

El reloj avanza veloz
Pero yo sigo aquí atrapada,
sosteniendo una taza de café frío.

Atrapada como si la araña del techo
me hubiera atrapado con sus hilos
a la silla
y yo fuese incapaz de desatarme de su trampa.

Las agujas del reloj siguen restando tiempo
a este día.
Pero yo siento que se ha parado el tiempo.
El tiempo
Mi pesadilla
Café frío
La tela de la araña

Quizá, pensé, esa es mi pesadilla
que el tiempo pasa deprisa
el café se enfría
y yo soy incapaz de moverme de esta silla.


Sara Gómez Mendiguchía.