jueves, 15 de diciembre de 2016

¿POR QUÉ?

Tengo tanto dolor que no puedo poner orden a mis pensamientos.
No sé dónde está el principio ni el final.
Ya no sé en qué lugar me encuentro.
Hay tanta contradicción en mis pensamientos que ya no me sale escribir...no me sale.
Ni soñar.
Ni volar.
Ni reír.
Ni mirar.

Sólo llorar.
Pensar.
¿por qué? ¿por qué? ¡¿por qué?!
Y no encontrar respuestas,
Ni nada que calme está angustia que se ha instalado en mi alma.

Sara G. Mendiguchia

sábado, 7 de mayo de 2016

No me despiertes

Es un sueño.
Un sueño que se escurre entre las horas del reloj, entre las malditas manillas de un reloj que no quiere pararse.

Un sueño del que no quiero despertar.
Vivir entre el cielo de tus ojos y no pisar la tierra bajo nuestros pies y saber que existimos, que existimos porque nos sentimos, porque la piel lo dice, porque el cuerpo habla, habla por nosotros y para nosotros.
Y no hay nada más.
Que esto es la locura que recorre cada poro de nuestra piel y sí, parece un sueño , el sueño de una vida para soñar despiertos todos los días, todos.
Sin horas que agonicen en despedidas.

No me sueltes.
No me despiertes.
Rompe los relojes.
Seamos eternos.

Sara Gómez  Mendiguchia

#amandosiempre

Sí.
Siempre fue la respuesta.
Aunque no fuese Noviembre.
La respuesta incluso antes de formular la pregunta.
Antes de cruzar tus ojos con los míos.
Antes de que nuestras manos se entrelazaran en un para siempre.
Antes que nuestra piel se descubriese.
Antes de que las palabras descubrieran nuestros silencios.
Antes que los silencios invadieran nuestro espacio para que hablasen nuestros cuerpos.
Antes de todo.
Cuando llegaste.
Cuando te fuiste sin decir adiós.
Cuando regresaste y ahí estábamos, esperándonos. Porque el tiempo lo decidió así,  porque el universo lo sabia. Sabía lo que albergaba nuestro corazón y nosotros...quien sabe si lo sabíamos.
Sí, lo sabíamos.
Y la respuesta está implícita en esta historia.
Y siempre fue un Sí.
Siempre.

Sara Gómez Mendiguchía

Mueve el mundo

Mueve el mundo la brisa de tu caricia.
Y llega cada noche en forma de letras después de la despedida.

Mueve el mundo los deseos de nuestra mente y los hace unirse al compás de nuestros cuerpos.

Y la distancia deja de existir porque cada noche dormimos en el mismo abrazo.
Eterno.

Sara Gómez  Mendiguchia
#amandosiempreyparasiempre

Y un beso para mis pies

Hay caminos con una sola dirección.
Hay veces que no sabes si caminas en contracorriente o habitas en un camino que no es el tuyo, que no te pertenece aún cuando estás sobre él.

Pero todo se dibuja ante tus ojos con una belleza extraña, con la dulzura exhibiéndose con toda su fuerza, con la ternura y la fuerza de una vida que roza lo existencial y casi te sientes etérea y volátil, para caer con toda la fuerza y el peso, de bruces, contra el suelo.

Y no es final. Nunca es el final. Siempre encuentras la manera de levantarte erguida y continuar. Siempre hay alguien que te presta sus fuerzas y vuelves, no sabes si entera o a pedazos, pero vuelves y todo recobra su luz.
A veces...

Por eso guardo en el bolsillo la luz de la luna, una estrella que me guíe, el rumor de las hojas del árbol más viejo del mundo y un beso para mis pies.

Sara Gómez Mendiguchía

Cuando el silencio habla

Silencios
Silencio cuando pensamos por encima de nuestras posibilidades.
O quizás no, quizás los que pensamos son los mismos miedos e incertidumbres que no nos atrevemos siquiera a expresar en alto. Por si acaso. Por si acaso los miedos nos invaden y nos atropellan y acaban por podernos. Como si diciéndolo en alto les diésemos el permiso para hacerse realidad, para ser partícipes en este sueño y convertirlo en nada.
Pero no, no pueden, aunque los gritemos al viento y a las estrellas, no pueden con nosotros, porque puede más el sentir de un corazón que palpita al lado de otro, porque pueden más las ilusiones, los sueños, porque puede más la realidad en la que vivimos, aunque a veces tengamos que pellizcarnos para sentir que es real. Que existimos. Que somos. Que estamos. Que estaremos. Que perderemos el sentido del tiempo y del lugar,  pero nos perderemos juntos.

Y no habrá miedos, ni incertidumbres, ni despedidas, no.
Porque somos sueño hecho realidad.
Y el silencio solo es para leernos los ojos y el cuerpo el uno al otro.

Y el silencio solo lo escuchamos nosotros. Solo.

Sara Gómez  Mendiguchia

Tus pasos

Y vi unos pies desnudos dejando huella en la arena de una playa sin final.
Y vi como volvían pisando la hendidura  que dejaron tan sólo unos instantes antes.

A veces caminamos sin rumbo.
Caminamos porque hay que caminar, en alguna dirección, sin saber si es  acertada o no. Pero caminamos.
Otras volvemos sobre nuestros pasos, buscando quizá, donde se perdieron, en que punto dejamos que el mar borrase nuestras huellas. Por qué no las encontramos, si hace tan sólo unos minutos que posamos nuestros pies sobre el suelo y ahora parecen tan lejanos, casi como si fuesen una vida entera...
Y un buen día, mientras caminas y tus pies cansados  acusan el cansancio de una vida de caminos empedrados, cuando crees que ya no le importa a nadie los pasos que elijas. Cuando ya la piel no resiste más asfaltos, ni desiertos sin oasis...cuando unos pies desesperados ya no esperan nada.
Entonces, solo entonces, llega alguién y cura las heridas que dejaron los caminos, acaricia una piel quebrada, la mima y la besa...
Y ya nunca nadie te dirá que no mereces la tierra que pisas y ya nunca caminarán solos...nunca.

Tus pasos son mis pasos
Y viceversa.

Sara Gómez Mendiguchia

A la medida de nuestros sueños

A la medida de nuestros sueños,
se empezó  a fraguar una vida.

A la medida de deseos incompletos que buscaban los tuyos para dejar de ser ilusiones a medias.

Y todo empieza a encajar, este puzle incompleto encontró las fichas que le faltaban, las tenías tú y no lo sabíamos.

Y ahora nos sobran distancias y hemos vencido  kilómetros, para que  la lejania de nuestros corazones no sea ninguna.

Y las esquinas donde tropezar con nuestros cuerpos se convirtieron en calles donde caminar de la mano, en una única dirección...la nuestra.

Ahora nuestras almas vuelan juntas cada vez que se tocan.

Tu voz la melodía de cada día
La que enamora el aire que respiro.

Verte llegar es sentir el amanecer en el cuerpo una y otra vez, pero como si fuese siempre la primera vez.

Sentirte...
Sentirte es perder el sentido.
Y pronunciar tu nombre es tocar el cielo.

Y tú eres  el para siempre
Y yo soy el para siempre contigo.

Y no es necesidad.
Es amor.
Amor verdadero.

Sara Gómez Mendiguchía

Y no es un sueño

Dejasté las huellas de mis pies persiguendo sueños y huyendo de pesadillas.
Y así fue como te encontré.
Y no es un sueño.

Sara Gómez Mendiguchía

Arde la memoria

Arde la memoria
Arde el alma con sólo un suspiro de tu boca.
Si la piel hablase, hablaría de ti  hasta que la muerte la encontrase.
Hablaría de como se pierde el sentido en caricias suaves e impetuosas.
Le diría al mundo que lo único que ansia es el roce de tu piel y tu boca.
Que los besos no son besos si no son los tuyos.
Que se estremece al compás de suspiros y se pierde en los acordes de dos cuerpos sumidos en agitados compases.
Que el sudor de tus poros son el perfume que quiere llevarse para siempre.
Que el abismo al que quiere acercarse es el abismo en el que nos dejamos caer para acabar ingrávidos entre la nada y el todo.
El éxtasis en el que quedarse a vivir.

Si hablese...
Y si solo se le concediese expresarlo en una palabra sería tu nombre lo que diría.
Tu nombre.

Sara Gómez Mendiguchía

Adormecida

Adormecida la piel no sabia ya de su existir, dormida y siempre en penumbra, no sabia ni siquiera que habitaba un cuerpo y que este a su vez andaba vagando sin rumbo y a la par el cuerpo se había olvidado que transportaba un corazón. Un corazón ávido por la latir con algún sentido, porque ya no encontraba el suficiente oxígeno para alimentar unas arterias casi vacías de sangre, porque los pulmones no tenían más razón para respirar que seguir en esa inercia mecánica del porque sí...sin más.

Pero bastó una caricia para despertar la piel,
Bastó una mirada para encontrar un rumbo, el sur cálido de la vida.
Le bastó la calidez de un abrazo y la pasión en una mirada para que el corazón llenará el cuerpo de ardiente sangre y los pulmones recordaron lo bello de respirar al unísono con otro par de pulmones.
Y así resucitó un cuerpo casi enterrado en lo extraño de la vida sin vivir.

Y vivió
Vive
Y ahora ya no sabe reflejarse en otros espejos que no sean sus ojos y no sabe despertar en otras caricias que no sean las suyas.
Y lo llamaron amor.
Amor eterno.

Sara Gómez Mendiguchía

Tus lágrimas

Tus lágrimas se me clavan como agujas en el alma. Como astillas en la piel que la rasgan y se quedan clavadas y cuando más intentas sacarlas, más duelen.

Me duele así, como duelen las heridas en agua de sal.
Me duele así, como duele el pecho cuando ves el dolor intangible, pero tan cierto como tú y yo, y no te deja respirar y sientes el vacío en las venas y no sabes como aliviarlo, no sabes...no sabes.

Y nada es suficiente.
No encuentro el antídoto que cure tu alma.
No encuentro el consuelo que alivie tu ser.
No encuentro pañuelo que seque tus lágrimas, porque las lagrimas lo inundan todo y no hay nada que las detengan, no hay dique que resista las embestidas del mar embravecido y no hay océano capaz de vaciarse hasta sacarse. Y así es tu alma y así son tus lágrimas, imposible detenerlas e imposible vaciarte de ellas.

Así son las lagrimas.
Y así duelen.
Duelen igual que el dolor que te las provoca. Igual.
Como el tiempo cuando quieres que se detenga y crea esta angustia infinita al saber  que  se va. Sin  tregua.

Y le robamos diez segundos

Sara Gómez Mendiguchía

Momentos

Los días nos dan para tan poco.
Concentramos los momentos en las horas que se lleva el tiempo, apresurado siempre, como la esencia en un frasco de perfume y así poder olerlo en otros tiempos. En los rincones de los minutos de nuestra existencia despertamos el olor del perfume de nuestros recuerdos.

De tu presencia que tan pronto se convirtió en esencia de mi vivir en el ventrículo derecho de mi corazón. Y ahí está latiendo infinitamente. Ese es el frasco de cristal donde te guardo cuando te conviertes en ayer, todos los días...todos.

Y te colecciono, busco tu piel, tus ojos, tu voz, tus manos, tu rostro, tu risa y tu sonrisa y cual coleccionista obsesionado por tan preciado tesoro lo guardo entre paños de oro y vuelvo a por más.

Insaciable siempre de ti, le pido de nuevo al tiempo que alargue diez segundos más cada día. Díez segundos para dormir sobre tu piel.

Dame momentos
Todos los días
Los guardaré
Serán el perfume con el que me bañe cada mañana hasta llegar de nuevo a ti.

Sara Gómez Mendiguchía

Ahí estabas

Sin buscarte
Y ahí estabas
Ayer fue que todo comenzó y ya parece una vida entera. Quizá es que te soñé demasiado, sin saber que los sueños se hacen de carne y hueso, tangibles y pensé que no, que los sueños solo son la imaginación volando en dirección contraria esperando, cual camicace, estrellarse, estamparse con la realidad, de frente y matándose en el acto.

Pero aquí estás.
Y no es un sueño.
Un milagro se fraguaba para mi.
Y tengo tatuado en el alma cada gesto, cada mirada, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa y cada lágrima.
Y cada letra.

Y me veo gastando minutos a tu lado y desgastándonos la vida el uno al lado del otro. Que el invierno eterno en el que vivía se termino ayer y dejaron las frías noches de invierno  paso a las cálidas noches a tu lado.
A tu lado.

Y busco tu aroma en el mar infinito cuando no estás
Y busco el tacto de tu piel cada día.
Y cada día te encuentro.
Cada día.
Siempre.
Tanto.

Sara Gomez Mendiguchia

Demostrarlo

¿Cómo demostrarlo?
Si tú ya lo sabes,
al menos eso creí.

Y demostrarnos ¿el qué?
Si es obvio
Al menos eso creí.

Y sin embargo todo se reduce a la nada más absoluta, al abismo sin rescates, a aguacero de tormenta impuesta por nosotros.

Y una de celos repartidos a partes iguales, sin quererlo y sin poder evitarlo.

Somos pasión
Sentimiento
Fuego
Amor

Pero no sabemos controlarlo, porque se junta todo a la vez y provoca un huracán de emociones que no se pueden ordenar hasta terminada ya la tormenta ...si es que encontramos nuestros cachos esparcidos por la tierra o en el mar. No sabemos si serenos capaces de recuperar todo lo que teníamos o las pérdidas son irreparables...irreparables.

Colapsa el corazón ante tus ojos.
Y respirar ya no se puede.
Vivir para morir.
Sólo nos queda huir.
Estamos a tiempo

Y el zapato no es del príncipe que te lo pone...no. . No lo es...

Y llueve
Tanto...
Y el alma se va calando creado
ausencia de tu olor

Sara Gómez Mendiguchía

No dijimos nada

Ninguno dijimos nada porque esperábamos que lo dijera el otro.
Porque los deseos son así de caprichosos, de intangibles, de inciertos y buscan su momento. El momento.
Y quién decide cuándo es el momento, el real, el tangible, el sueño hecho realidad, en el preciso momento en el que ocurre y en el que debería ser, pero callamos...
Lo dejamos pasar...
Quizá sea miedo a la respuesta.
Quizá sea la medida de nuestros temores los que obtaron por no decir nada y lo dejamos ahí, quieto, aunque nos estemos ahogando por dentro, aunque sea lo que nuestras ansias nos piden, aunque todo grite que es ahora...ahora!
Y se respire el último aliento entrecortado entre tu piel y la mia, aunque los ojos lo pidan, aunque pronunciemos el uno el nombre del otro al unísono, queriendo decirlo todo y no diciendo nada.

Porque así somos
A veces elegimos callar
O no lo elegimos, pero habla  nuestro cuerpo, a la vez, los dos, pero las palabras...esas no, no se pronuncian...por si acaso la respuesta no es la deseada, la ansiada.
Por si acaso los deseos se realizan y no en su momento.

¿ Y quién decide cuando el el momento?

Sólo nosotros
Si nos atrevemos
Si las palabras se dejan oír.
O simplemente nos escuchamos en silencio.

Pero hoy llueve
Y tanto...

Sara Gómez Mendiguchía

Esencia

Esencia
El milagro del fuego
El corazón palpita rápido y la piel se despierta del letargo.
Caricias en el alma y todo vuelve a abrirse camino.

Caer en las ruinas de nuestros pensamientos sin saber de los tuyos y sentir el miedo, el miedo corriendo por las venas y perforando el corazón, que duele y duele tanto que se hace insoportable y no puedes ver más que el miedo y es que no existe mayor temor que ver alejarte y no saber si es cierto o no, si son reales mis temores o todo se reduce a pensar demasiado, por encima de nuestras posibilidades, por encima de lo que sabes real y sin embargo que etéreo, intangible e irreal te parece cuando no te encuentro.
Cuando no te veo y mis ojos lloran no saber.
¿Cómo entender todo esto?
Miedo,
cuando el miedo a la pérdida nos invade.

Y sin embargo no es real, ese miedo es solo el miedo a perder lo que sin duda esta aferrado a ti, que no puedo ya vivir de otro modo,  sin tus ojos, sin tus manos, sin tus labios, sin tu rostro, sin tu alma.

Y volvemos a ser uno
Uno

Vuelvo.

Sara Gómez  Mendiguchia

sábado, 30 de abril de 2016

Una vida no es suficiente

No hay sol
Ni luna
Ni estrellas
Ni astros
No hay nada
Nada
Nada que brille con la intensidad que brillan tus ojos.
Nada que refleje la luz como lo hace tu rostro.

Una vida no será suficiente para entender que nos pasó, como fue que nos ocurrió, cómo se puede estremecer el cuerpo en sólo un segundo.

Tengo una vida que despierta cuando te sueño, cuando el abrazo consigue vaciar el alma, lo deja sin respiración, sin aliento, cose heridas, lo deshace y podrías perder el sentido en él y no  importa. No importa caer si eres tú quien me recoge. No importa vivir en un suspiro, si es el tuyo.

Y puede que haya lágrimas
Puede que haya abismos
Puede que muramos de vez en cuando.
Puede que nos ahoguemos en vasos de agua o en mares profundos.
Puede.
No importa
Porque al final nuestro amor nos rescatará una y mil veces.
Una y mil vidas.

Y gritar al mundo que sí
Qué existimos
Qué somos
Con todo
Siempre
Y para siempre.
Tanto...

Y eso
Eso es lo que importa.

Ven.

Sara Gómez Mendiguchia
#amandoadeshoras

Son tus pasos

Son tus pasos,
lo que cuento,
lo que oigo,
lo que anhelo,
lo que imploro,
lo que busco,
lo que espero.

Cómo el tic tac del reloj cuando esperas la hora señalada en la que ocurren las cosas importantes.
Sí, las importantes, las que sólo pasan una vez en la vida,  las que encojen el alma y  lo aprietan, las que te embargan de felicidad, de pasión, de ternura, de dicha, de todo...todo.
Y el todo se reduce a unos ojos, a unos labios que anhelan besos, al abrazo cuerpo a cuarpo, alma contra alma.

Y si no llegan, muero.
Pero como se muere cuando aún sigues respirando, de esa manera tan incierta, tan angustiosa, tan extrema y delirante, pero aún respiras...respiras.

Tic tac
Son tus pasos
Y se abre una puerta
( con cerradura inversa)

Y muero
Pero esta vez como se muere cuando todo gira, todo encaja, sin respiración, en suspensión, con el cuerpo temblando y el corazón palpitando.

Sara Gómez  Mendiguchia

#amandoadeshoras

Música

Música.
Eres música.
Eres los acordes perfectos en mi piel.
Eres quien musita un te quiero al oído.
Todos los te amo que caben en la canción más bonita del mundo,
eso eres.
Eres baile lento y el beso que le acompaña y todos los besos que le siguen.
Eres el amanecer en mi alma.
El atardecer de mi existencia.
El rumor de las olas rompiendo en la arena, suaves y eternas.
Eres la tormenta perfecta y el aguacero si me tocas.
Eres eternidad en mi alma.
Eres el siempre y el para siempre.
Eres el amor.
Pero ese amor que ahoga, que aprieta, profundo, ese amor que hace que la vida sea vida,  ese que te lleva al abismo más profundo o al cielo más alto, que nace en las entrañas y que jamás, jamás se olvida.
Eterno.
Música en el alma.
Tú, mi música.

Sara Gómez  Mendiguchia

#diezsegundosmásporfavor

Lady blue

VALS.

Dicen, que llegará el ocaso, y no habrá amanecer.

Dime mujer,
de curvas simétricas,perfectas
de planta elegante, yo las manos
tú mi guante.

Dime mujer,
de carisma
mujer de mujeres,
divina.

Dime mujer,
de ecos perfectos
tus graves y agudos,
callan silencios.

Dicen, he oído, que llegará el ocaso, y no habrá amanecer.

Dime mujer,
joya en mis manos,
es canción para nosotros
el brillo en nuestros ojos,
el compás al que seguir.
Dejémonos sentir y que tal,
si bailamos?

hasta el amanecer..

Siempre tú, mujer, de pelo alborotado tan a conciencia. Siempre pequeña, siempre, Lady blue.

Alejandro Agüero Vega.

lunes, 11 de abril de 2016

Todo...y tanto...

Todo
Tan rápido
Tan lento
Y el tiempo siempre interponiendo sus normas. 
Tan tangible y tan intangible cuando pasa a tu lado.
Pero no da tregua y robarle segundos, minutos, horas, eso es lo que quiero.

Propongo un trato.

Tú, reloj que marcas los tiempos, te presto los minutos, los días vacíos sin él y me lo sumas a los días llenos de él.

Es fácil.
Tiempo
Más tiempo, solo devuélveme esas horas  que sé que cuentas de menos cuando hacemos de nuestro amor el mundo.
Y te regalo los minutos vacíos de los días en los que cuentas de más porque sabes que no está.
No seas cruel y danos horas, días, la eternidad cada vez que nuestros cuerpos deciden amarse. Cada vez que nuestros ojos se miran. Cada vez que somos nosotros.

Contradicciones...que el tiempo vuele si no estás.
Que el tiempo se detenga si estás a mi lado.

No es tanto lo que pido.

Deseos bajo las estrellas, una luna en cuarto menguante y un mar lleno de peticiones por cumplir.
Amor mio
Que sea eterno
Tanto...

Sara Gómez  Mendiguchia

#amandoadeshoras
#diezsegundos

¿Cómo explicarlo?

¿Cómo explicar?
¿Cómo?
Si la vida al final se resume en instantes.
Esos instantes en que dejas de ser tú para ser nosotros.
Y se reduce a mirar unos ojos que piden a voces que no desaparezcas, que no te vayas nunca...nunca.
A caminar acompasados, deprisa o despacio, pero juntos. Siempre juntos.
A ese suspiro siempre ahogado en el que dejas todos los miedos, ahí, apretados entre el pecho y la espalda, impidiendo que salgan y se hagan realidad y ni siquiera los respiras por si acaso  reconociéndolos pasen, y no. Eso no.

Solo quiero una vida llena de instantes.
Instantes en tus ojos
Instantes en tus labios
Instantes en tu piel
Instantes en tu alma
Y que el instante sea para siempre.
Que cada día y cada noche y cada hora y cada minuto y cada segundo me recuerde a ti y el olor de tu piel sea un recuerdo indeleble en los momentos que no te tengo.

¿Y esto cómo se explica?
Si nace de las entrañas.
De lo más profundo del alma.
Del corazón.
Y no se puede contener.
No se puede contener.
Amor mio
eso es vida.
Y no lo puedo explicar.

Sara Gómez  Mendiguchia

#amandoadeshoras
#diezsegundos

Diez segundos

Diez segundos mirando tus ojos y puedo resumir una vida entera.
Díez segundos y la piel se funde con la tuya.
Diez segundos son suficientes para romper mil cadenas, para resucitar el alma.
Para salir del hueco donde me escondo.
Para desenterrar emociones olvidadas.
Para rescatar sentimientos náufragos.

Díez segundos más...
Y la vida se hace vida.
Y el tiempo se olvida.

Y el corazón se agita
Y el cuerpo tiembla
Y todos los miedos se rompen
Y todo gira al rededor
Y nosotros no giramos a la vez que el mundo. Nosotros somos el mundo.
Avanzar o no sólo depende de nosotros, y rescatarnos el alma en un suspiro.
Y la piel en un caricia
Y un beso...
En un beso la vida.

Díez segundos.

Sara Gómez Mendiguchia

#amandoadeshoras

viernes, 8 de abril de 2016

Irracional

Una llamada a la razón
para esta necesidad irracional..

¿Cómo se metió este no sé qué en mis entrañas?
Y ahora casi no puedo respirar con normalidad.
Y ahora echaría a correr en la dirección de tus pasos.
Me recuerda que aún estoy viva
Que el corazón se abrió, sin darme cuenta.
Y me lo robaste.
Y le oigo latir en tu pecho junto al tuyo.
Acompasados.
Dueños cada uno uno del latido del otro.
Y cerrar los ojos es verte, solo a ti, siempre a ti.

Y tú dices para siempre porque así lo sientes.
Y yo me estremezco.

¿Cómo es posible andar con el alma en vilo, cómo se vive con este revolotear en las tripas. Cómo se vive a diez segundos sobre la tierra y kilómetros de ti?

Y necesidad de piel ajena,
necesidad de abrazo eterno,
necesidad de miradas interminables,
necesidad de besos sin despedidas.

Necesidad
Eso es todo
lo que mis entrañas
demandan.
Necesidad de ti
De ti conmigo


Ven
Llévame contigo
Y que vuelen las libélulas a nuestro alrededor

Una vida
Toda la vida.

Sara Gómez  Mendiguchia

jueves, 7 de abril de 2016

El mundo está al revés y yo con él

El mundo está al revés y yo con él.
Que seria de mi si no fuese así.

Yo quiero vivir así
Querer hasta no poder más
Querer más allá de cualquier posibilidad
Sin razones, sin miedos, sin tiempos.

Con locura, con el alma repleta de calor, con esa sensación en las entrañas que deja saber que no se puede amar más, con pasión, con ternura, con paciencia y sin ella, con todo...todo.

Sabiendo que si no existieras todo sería más fácil, no me ahogaría cada vez que no dices nada y al respirar con los ojos cerrados, no sentiría tu perfume llenarme cada poro de mi piel. Y no se  me pararía la respiración cada vez que imagino tus labios acercándose a los míos. Y no tendría taquicardias pensando que no me piensas.

Y mi piel dormiría tranquila.
Sin excitaciones imaginarias.

Seria más fácil si no existieras.
Pero que amargos serian los cafés en la madrugada.
Y que melancólicos los días de lluvia sin lumbres y cabañas donde refugiarse...contigo.

Existamos

Sara Gómez Mendiguchía
#adeshoras

Mirarse el corazón

Mirarse el corazón
Y ver que está a punto de estallar
Que casi no tiene espacio para tanto latir
Que  los pulmones le oprimen y estos a su vez no tienen tiempo de llenarse entre latido y latido.
Y todo ocurre tan deprisa que el tiempo se deshace tan rápido como el hielo al sol en un día de verano.

Y el vértigo que produce asomarse a tus pupilas estremece mi piel.
Y dejo de ser dueña de mis palabras que se niegan a salir y quedan atravesadas todas, todas en mi garganta, queriendo pedir permiso al corazón para salir y el corazón no da a basto.

El cuerpo no da a basto.
Se queda atrapado entre latidos amontonándose en el pecho, pulmones a medio llenar, palabras que no se atreven a ver la luz y las emociones saliendo a borbotones por los poros de mi piel, una mente que no consigue poner orden en este cuerpo desbordado.

Y el beso para el tiempo por un instante.
El instante.
Late de nuevo

Y descubro que aún tengo corazón
Y me emociona
Y no sé por qué
pero las lagrimas
invaden mis ojos.

Late.
Y no duele.

Sara Gómez  Mendiguchia

#adeshoras

Huir seria lo prudente

Y ahora...
Huir seria lo prudente
Y sin embargo me quedo en la incertidumbre que provoca unas pupilas dilatadas que no dejan escapar ningún detalle cuando miran y leen los ojos que le observan.

Y no sabes si lanzarte al abrazo de sus brazos que te llaman fuertemente.
O salir corriendo y alejarte eternamente.

Pero sabes que la piel pide a gritos la tuya. Que son imanes que se empujan contra sí, sin remedio, sin compasión y sin dudas.

¿Y acaso el corazón puede a la razón ?

Yo no lo sé
Solo sé que las cadenas me atan poderosamente y son mi cadena  perpetua.

Encarcelada en esta libre tierra de amores y desamores, de ilusiones pérdidas entre incertidumbres y miedos.

Carcelero que no abre puertas
Porque no hay llaves maestras.

Miedos que pierden oportunidades.

Y yo aquí solo quiero que vengas y me abraces como nadie lo haya hecho antes y rompas todas las cadenas que me mantienen sujetas al miedo.

Abrázame
Y me perderé contigo en la eternidad de nuestros cuerpos. En lo profundo de nuestras almas y allí reposaremos al fin eternos.

Eternos
Abrázame
Ahora o nunca.

Sara Gómez  Mendiguchia

#huyendo
#adeshoras
#notardes

Sólo

Si te vienes conmigo
No habrá límites entre el cielo y la tierra.
Seremos el beso eterno más diez segundos que le robaremos al tiempo, si es que existe.
Seremos el milagro del fuego.
Serenos paraíso sin límites ni distancias
Habitantes de un mundo hecho a la medida de nuestros cuerpos.

El amor flota en el aire, centellas atravesando el cielo en cálidas noches de luna compartida entre tu mirada y la mía.

Que mis manos solo sabrán de las tuyas y la promesa de un para siempre.

Y que me guardes una tarde de sol por si hace falta, que me guardes una sonrisa para los días tristes y me lleves grabada en tus ojos.

Y compartir la vida.
Sólo eso.
Sólo.

Sara Gómez Mendiguchia

#amoresadeshoras
#amoresatodashorassoloeso

domingo, 3 de abril de 2016

Insomnios

Insomne y jugando entre pensamientos que van y vienen.
Mirando.

Y no atreviéndome.
Y no atreviéndose.

Aquí, donde ya no importa el tiempo.
Al menos hasta el amanecer.

Pásate.

Mis pensamientos y yo intentamos escapar con la luna detrás y no sabemos de qué.

¿y tú que piensas a estas horas en las que se supone el mundo duerme ?

Yo en todo
Y en nada
Hasta que todo se mezcle y empiece a soñar dormida.

Sara Gómez Mendiguchía

Todo llega

Todo llega
Aún cuando tardes dos minutos más en cada hora que pasa.
Aún cuando el billete solo es de vuelta y nunca de ida.
Aún cuando descarriles una y cien veces sin salir de la estación.

El secreto está en saber mirar.

Mil vueltas alrededor de un corazón cerrado, no importa si a la dos mil uno se abre y estás justo ahí, esperando.

¿Cuantas paradas hay que hacer para encontrarme a mi misma?

¿En que estación me perdí?

No importa demasiado.
Me perderé tantas veces como haga falta si quien me encuentra eres tú.

Todo llega
Nunca faltan lunas
Ni lobos que ahuyentar.
Ni estaciones sin primavera.

Sara Gómez Mendiguchía

sábado, 2 de abril de 2016

Eufórica

Has escrito para mi
Y es curioso
pero me acercas a mí
Eres parte de mí
Y no lo sabía
No lo sabia

Descuidé la caja fuerte de mi corazón.
Dejé de vigilar.
Al fin y al cabo
¿quién podía prestarle atención?

No había llaves.
Y que más da.
¿acaso el ladrón necesita de llaves?

Y yo mientras hablaba descuidada con mis fantasmas que me sonreían y no sabia por qué. Pero ellos sí. Y me reía de mi y de ellos y de ambos.
Y lo sabían, por eso jugaban a despistar, a que me dejase llevar, al menos por esta vez.
Listos mis fantasmas.

Y yo...yo me sorprendí con el corazón sin coraza, abierto y latiendo fuertemente.
Y latía y no me acordaba de aquella maravillosa sensación.

No me acordaba
Y estoy eufórica

¿Te vienes a sentirlo?

Sara Gómez Mendiguchía