viernes, 24 de enero de 2014

SIENTE

Cómo describir esa agradable sensación cuando las pequeñas gotas de lluvia acarician tu rostro.

Hoy, mi hija y yo nos hemos dejado llevar por esa sensación durante unos instantes, con los ojos cerrados, en silencio. Maravilloso.
Esto me ha hecho recordar la primera vez que de verdad fui consciente de lo extraordinario que es dejar a tu cuerpo y a tu mente sentir.


Dejarse acariciar por la lluvia, 
abrazar por el aire, 
atusar por el sol, 
sentir el escalofrío que produce un trueno, 
el tacto de la nieve,
el cosquilleo de la arena en tus pies. 

El olor a tierra mojada que deja una tormenta de verano.
El olor a salitre del mar, 
El sonido del dalle cortando suavemente la hierba...


                                                                        Sara Gómez Mendiguchía