miércoles, 9 de julio de 2014

ABISMO




En el abismo que hay detrás de tus ojos,
como profundo precipicio,
por el que me dejaría caer infinitamente
solo para sentirme parte de tu memoria,
de tu ser, de lo que fuimos.
Ese inmensidad en la que nos dejamos caer,
sin paracaídas.
Tú, yo y nuestra piel.
Tu cuerpo y el mio flotando,
cayendo, sintiendo el roce del viento en nuestra piel desnuda,
y el latido acelerado de nuestros corazones apunto de salirse de nuestro cuerpo.
Tu vientre me llamó,
tu cintura me hablo del tiempo que deseaba bailar con la mía,
tus brazos cálidos, envolventes, me acercaron lo justo,
justo a la distancia que te enseñaron,
distancia de locura temporal,
de frenesí ahogado en besos soñados.


Sara Gómez Mendiguchía.