viernes, 21 de agosto de 2015

Los renglones no escritos

Entre los renglones
siempre hay palabras
que no se dicen
pero que se intuyen,
que se dejan sentir,
que fluyen sin querer,
que no se leen
pero se saben
Detrás de cada palabra
De cada sentimiento
De cada emoción
Detrás de mis ojos
Detrás de mí piel
En lo profundo de mi ser
En el estomago que se encoje
en un intento por expulsarlas
a borbotones por mi boca
que se cierra a cal y canto
y en largo suspiro las recoge mi corazón
que a fuerza de empujones
las esparce por mi torrente sanguíneo
y llegan a mis manos,
que se quedan sin fuerza e indefensas
y hablan, hablan sin parar
De ti,
de mi,
de lo anhelado,
de lo deseado,
de la vida,
de la muerte,
de la soledad,
de lo que pido a gritos
o en leve susurro,
hablan y escriben de tus ojos y de los míos, hablan de la piel que no deja de sentir
y de este  estar entre el cielo y la tierra,
a dos milímetros de ambos 
y en ningún sitio...

Porque mis alas se quebraron de tanto querer volar y no llegar y mi boca de callar y mis manos de hablar entre líneas tanto y tanto que sangran mis heridas y se  abren mis cicatrices y no sé si es bueno o malo o todo lo contrario. Pero es.

Sara Gómez  Mendiguchia