miércoles, 12 de febrero de 2014

CINCO EN PUNTO, LA MISMA HORA QUE SE PARÓ MI CORAZÓN



En el banco de esta estación
espero ese tren que inunde de vapor
las viejas vías de este apeadero.
Miro el reloj parado a las cinco en punto,
La misma hora en la que se paró mi corazón.

Quizá está vez te vea bajar del tren.
Yo estaré esperando
en esta viaja estación
al igual que esperaron 
mis labios ese último beso.

Esta vieja estación
que se cae a pedazos
como pedazos dejaste hechos
mis sentimientos.

Tal vez este ruinoso apeadero
vuelva como antaño
a cubrirse de gente
que llega o espera
la llegada de su último tren
como yo espero que tú aparezcas.

Y su reloj ya no marcará las cinco en punto
porque alguien lo puso a funcionar
al igual que tus encendidos labios
pongan a funcionar mi parado corazón.


Sara Gómez Mendiguchía.