miércoles, 14 de mayo de 2014

LUCERO DEL ALBA



Llegaste a mi 
como lucero del alba,
con tu sonrisa preciosa
para llenar de dicha mi vida.

Te recibí con lagrimas de alegría.
Mi dolor desapareció en el mismo instante
en el que en mi pecho reposaste.
Llegaste para llenar mis días
de amor por tu vida.
Con tus manitas chiquitas,
con tu preciosa sonrisa.



Sara Gómez Mendiguchía