jueves, 3 de septiembre de 2015

Casi nunca es suficiente

Casi nunca una palabra es suficiente
Ni siquiera un pensamiento
por si solo, es suficiente
El deseo solo, no es suficiente
Tampoco es suficiente unas manos que anhelan pero no llegan
Ni unos ojos que imploran pero no se dejan ver
Ni una piel que reclama pero se esconde
Qué más da si tu corazón se desboca
y tu respiración se agita
y tu sangre fluye rápida por todo tu alma,
si tu piel se eriza
y quiere sentir que es,
que existe,
que es parte de este mundo,
de otras pieles,
de otros ojos,
de otros pensamientos...
que más da...
que más una boca que grita para si
y nadie lo escucha
o unos labios con sed de otros labios
pero no lo piden...
no es suficiente
No, no es suficiente
Si te escondes
No es suficiente.

Sara G. Mendiguchia