sábado, 31 de octubre de 2015

El espejo

Hay días que me miro en el espejo de mi alma y solo veo heridas descosidas, recuerdos envueltos en neblina, trozos de otras vidas ya lejanas en el tiempo. Veo mis venas cuando estuvieron abiertas y mi sangre expuesta y veo mi corazón que consiguió seguir latiendo a pesar de todo, a pesar de haberse roto en pedazos, aún cuando quiso pararse en el tiempo y latir en otros lugares.
Y el espejo me devuelve una mirada llena de palabras, de imágenes retenidas, de versos sin escribir, de expresiones sacadas de lo más recóndito de mi ser, de mi existencia, me devuelve el reflejo de una piel hecha jirones
Me recuerda quien soy, lo que fui y lo que quiero ser.
Me recuerda que aún existo.

Sara Gómez  Mendiguchia