lunes, 2 de noviembre de 2015

Infinito y quietud

Cuando todo se convierte en nada
Cuando el infinito es todo lo que puedes ver
La memoria del tiempo no te alcanza
Y la quietud se hace presente, todo se detiene como tus ojos cuando sólo alcanzan a ver los míos y todo bullicio, toda voz, todo a tu alrededor se detiene, se para. Es el silencio justo antes de que la ola estalle contra la roca, los segundos que pasan entre el rayo y el estruendo de la tormenta, esa quietud que amenaza lluvia torrencial.
Ese silencio justo antes que tus labios lleguen a los míos y el tiempo se pare solo para nosotros.

Sara Gómez Mendiguchia