martes, 16 de febrero de 2016

Llueve

Llueve
Llueve dentro
Llueve en la calle
Llueven gotas de sangre
que se dejan caer suaves y frías por los poros de una piel cansada y aburrida de retener sentidos y sinsentidos y se van por el desagüe en dulce e hipnótico remolino y se llevan todo lo que fui.
Lo que soy

Un corazón sin latido
Una piel pálida y fría
Unos ojos que duermen en algún rincón  de una oscura habitación
O el alma que vaga entre las tinieblas del bosque esperando la nada
Y hoy llueve
Y todo lo inmunda
Y cala los huesos
Y cala los pensamientos
Deshaciendo lo que un día fui
Borrando lo escrito en mí 
como borra el agua la tinta de mis versos
Y no sé rendirme
Dulce condena la mía
Que no sabe morir
Solo caminar

Llueve

Sara Gómez Mendiguchia