domingo, 21 de febrero de 2016

Locura temporal

A veces solo escribo
Escribo sin saber cuánto de verdad o mentira tienen mis palabras
Escribo al viento los deseos infructuosos que mi corazón alberga
Nunca sé si escribo a ciencia cierta mentiras enteras, verdades inciertas o verdades completas.
Sólo sé que lo hago desde las entrañas, desde el corazón, con las venas abiertas y sangre caliente. Que mis manos solo saben expresar las incoherencias de mi mente inquieta. Porque saben que escribo más que hablo. Saben cuando mi estómago se encoje y mi corazón se para y mi cabeza es una maraña de palabras pérdidas en ecos que retumban y enloquecen.
Y solo mis manos son capaces de ordenarlo todo en unas pocas letras y darle un poco de sentido a este dolor que me invade o a la esperanza que anhelo y a la cual me aferro cada día, cada amanecer, cada noche, cada segundo de mi vida
Y eso me basta para sentir un poco de cordura en esta locura absurda que es la vida.
La vida
Locura temporal.
O no.
Sara Gómez Mendiguchía