jueves, 17 de marzo de 2016

Voces

Oír tu voz
Y no decir nada.
Pero sentirlo todo.

Y la voz lejana acaricia mi alma tan cercana como real.

Y cura las heridas y alivia las angustias y  provoca la sonrisa deseada.

Y así son las voces no esperadas, los mensajes que en kilómetros navegan hasta  mi y atraviesan mi corazón y lo hacen latir y le dan esperanza y ánimo.

Porque cuando no esperas nada y aparece todo, todo es mejor, todo tiene otro color, todo es verdad, sincero los gestos, los guiños, los besos, la caricia dulce que cura las penas. Tú.

Medicina del alma.

Sara Gómez Mendiguchía