Quería escribir sobre la vida y me vino a la mente que a veces uno está viviendo mientras muere.
O peor, estamos muertos mientras todo parece estar bien.
Es algo extraño, lo sé, pero hay muchas formas de estar muerto. Como cuando entras en automático, funcionas, sonríes, respiras, todo gira con aparente normalidad. Pero nadie te ve o sientes que nadie te ve, o peor, te ven, pero no te distinguen entre nadie, como un transeúnte anónimo en una ciudad perdido. Lo ves pero no lo sientes.
Sigues respirando, pero todo es ajeno, y nadie se da cuenta.
Y yo quería hablar de la vida hoy, pero me tropiezo entre pensamientos y salgo pensando en las personas que no vemos, pero están.
Quizás "el secreto, querida Alicia, esté en rodearse de personas que te hagan sonreír el corazón "
Sí, lo sé, mi mente tiene giros inesperados, algo parecido a intersecciones vitales para seguir sintiendo.
No lo puedo evitar.
Sara G. Mendiguchia