jueves, 19 de marzo de 2026

Papá

A mi padre, porque aprendiste a ser padre desde el primer hijo hasta con el último, incluso porque seguiste aprendiendo a ser mejor padre cuando ya nosotros cuidabamos a nuestros hijos. 
Por las veces que perdiste la paciencia y también por las veces que echaste paciencia de más. Por tu esfuerzo por sacarnos adelante con poco, con mucho y a veces con nada.
Por aprender a decir te quiero y a llorar, aunque te enseñasen que los hombres no lloran. 
Por siempre tener un libro en la mano y por tu infinita curiosidad. 
Por el amor a mamá. 
Por no abandonar. 
Por lo que amaste a tus nietos. 
Por lo que nos amaste incluso cuando no nos dábamos cuenta. 
Por equivocarte. 
Por aprender. 
Por cambiar.
Por estar. 
Por ser. 
Por enseñarme tanto, tantas cosas. 
Por todas las lágrimas que derramo mientras recuerdo, mientras te recuerdo. 
Por las que te hice derramar. 

Y perdón por no ser una hija perfecta, aunque sé que tú me amaste igualmente. 

   Y como siempre "canturreabas" tú:

Gracias 
            por haberme amado tanto 

Sara G. Mendiguchia

No hay comentarios:

Publicar un comentario