domingo, 13 de diciembre de 2015

Sin armas

Me encuentro desarmada 
Sin armas con las que defenderme 
Ya no me quedan fuerzas 
Ni argumentos 
Ya no tengo palabras que escuden mis motivos 
Ya solo me queda esta cuerpo maltrecho
lleno de heridas sangrantes, con la piel hecha jirones y el estomago encogido a fuerza de guardar suspiros y de no decir todo lo que guardo celosamente y que sin embargo a gritos quiere salir, pide salir. 
Pero se ahoga en mi garganta y lo vuelvo a atrapar una y otra vez. Y el miedo lo invade todo y lo envuelve e impide que mi boca hable y grite y me libere de una vez por todas de esta carga que me atormenta y no me deja avanzar, que me atrapa y me deja sujeta en esta suelo que no deseo pisar.
Y aquí estoy en cuerpo y mente, en este alma que atrapada esta, esperando una valentía que no llega, arrastrando una carga con la que ya no puedo.
Hundiéndome poco a poco en estas arenas movedizas sin saber si habrá salvación para mi, si me engullen al fin o encontraré la mano amiga que me salve en el último momento.

Sara Gómez  Mendiguchia