domingo, 14 de febrero de 2016

Casi sin ser

Como las gotas de agua que caen sin casi ser percibidas, tan bellas, tan inocentes, tan leves sobre la piel, tan tenues...
Y caen sobre el suelo y lo inundan de a pocos y de a pocos llenan ríos y todo lo calan y todo lo llenan y llegan a las fuentes de las que bebo y  al mar inmenso.
Y de una gota inocente se lleno el mar

Y así
Así llegaste tú
Como gota inocente
Y llenaste mi corazón
Como se lleno el mar

Casi sin notarlo
Sin poder evitarlo
Tú mi gota
Mi invasión
Mi mar eterno
Que caló mi alma
Y llenó mi corazón.

Sara Gómez Mendiguchia