martes, 15 de marzo de 2016

Silencio, se escucha la noche

¡Qué callen ya!
¡Qué calle la ciudad!
¡Qué callen las voces en mi cabeza!

Silencio
Solo un poco de silencio entre tanta  locura, entre tanto amasijo de pensamientos ajenos y propios, de prisas y desconsuelos, de fronteras imaginarias, de ilusiones desbocadas, de miradas y de palabras que no provocan nada, solo palabras al viento que no cumplen promesas, de hechos no consumados y de letras vacías.

Y el amor.
El amor que grite.
Qué recorra la sangre.
Qué fluya y se desboque.
Qué nos haga suyo
Y nos abandonemos en la noche

En el silencio de la noche solo se debería oír el grito del amor en nuestros cuerpos

Y nunca la soledad de un no sé cuándo, un tal vez, quizás, o puede que nunca.

Silencio.
Que se escuchan pasiones.
Se cumplen promesas

¿Café?
Después

Sara Gómez Mendiguchía